TERREMOTO IN CILE

di Jorge Fernandez

Fino ad un anno fa, quando un giovane in Cile affrontava l’esame per entrare all’Università (la PSU-Prueba de Seleccion Universitaria) la domanda ovvia era: allora, com’è andata ? Quest’anno, invece, la domanda è: allora, sei riuscito a farlo? Un dieci per cento dei circa 300 mila giovani iscritti all’esame, non hanno potuto darlo a causa delle manifestazioni contro questo tipo di esame, avvenute in alcune delle sedi dove l’esame avrebbe dovuto svolgersi. L’esame era programmato per il novembre dello scorso anno, ma è stato rimandato ben due volte a causa delle sommosse sociali.

TERREMOTO EN CHILE

di Jorge Fernandez                                                                                                                                          [orig. spagnolo - link trad. italiana]

Hasta hace un año, cuando un joven daba en Chile la Prueba de Selección Universitaria (PSU) la pregunta obvia era: ¿Cómo le fue?

Este año la pregunta es: ¿Pudo darla? Un diez por ciento de los cerca de 300 mil jóvenes que estaban inscritos no pudo rendir el examen por manifestaciones contrarias a la prueba en algunos locales donde se rendía. Inicialmente el examen era en noviembre y fue aplazado dos veces por el estallido social.

Hoy se critica la medición porque el bajo nivel de la educación pública deja en desventaja a muchos jóvenes que llegan mal preparados.

En el trasfondo está el convencimiento de que la universidad es el único camino para tener acceso a una mejor calidad de vida, tema fundamental detrás del estallido social.

Mónica González, premio nacional de periodismo, ha dicho sobre el estallido social. “Fuimos brutal y violentamente indiferentes a una realidad que hoy nos abofetea: la vida poco digna a la que estaban obligados millones de ciudadanos. Su ira se ha transformado en una ola que debemos aprender a convertir en fuerza de cambio real”.

Dicho estallido social sorprendió al gobierno de Sebastián Piñera, líder de una coalición de derecha conformada por los partidos que apoyaron a la dictadura de Pinochet, lo que no es de extrañar porque allí se concentran los dueños del capital, de las grandes empresas, de la industria, la tierra, las mineras, las administradoras de fondos de pensiones, la salud privada más un variopinto grupo de pequeños y medianos empresarios y comerciantes que adhieren  al modelo económico de mercado imperante en Chile. Lo singular fue que también sorprendió a los partidos políticos de oposición, que van desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista, incluyendo nuevos grupos conformados por la izquierda del Frente Amplio. Por qué no decirlo, también sorprendió a parte importante del país que aún no socializaba su molestia.

Los muros de la ciudad fueron el diario mural donde se puede leer “No son treinta pesos (los del alza del pasaje del Metro, que motivó la airada reacción de los estudiantes con que comenzó el estallido

social) Son treinta años”.

Buena frase publicitaria que contrasta con los datos duros. Chile en

30 años (1990 a 2017-2018) bajó la pobreza desde un 39% a un 8,6%.  La pobreza extrema de un 13% a un 2%. La inflación de 22% a 2%.  Por el contrario, el ingreso del 10% más pobre de 100 base subió a 439%. La desigualdad (Gini) bajó de 0,54 a 0,45 (todavía muy alto). El gasto en educación subió de 2,3%  del PIB  a 5,4%. El gasto en salud del 1,7% del PIB a 4,9%. La cobertura preescolar subió del 35% al 90%. El porcentaje de población sin educación bajó de 4,9% a 2,7%. El agua potable urbana aumentó de 90% a 99%. El agua potable rural aumentó de 48% a 94%. La esperanza de vida subió de 73 años a 79. La mortalidad de los menores de 5 años  bajó de 19 por mil a 7 por mil. El embarazo de adolescentes bajó de 66 por mil a 41 por mil. El gasto militar bajó de 3,4 % del PIB a 1,9%. La recaudación de impuestos subió del 13% del PIB a 21%. Las estaciones del ferrocarril metropolitano aumentaron de

41 a 136. (Fuente Cepal/ Banco Mundial).

Las cifras hablan de un país en progreso, pese a que en febrero de

2010 sufrió un terremoto 8.8 Richter, el segundo más destructivo de su historia, que además estuvo acompañado por un maremoto. Chile es uno de los países más sísmicos del mundo, debido a su ubicación en el llamado cinturón de fuego del Pacífico. Su población desde temprana edad aprende a convivir con los temblores. Sin embargo, todos saben que predecir un terremoto es algo que la ciencia no ha logrado dilucidar.

Quizás, en analogía a ese fenómeno impredecible, al estallido social del 18 de octubre de 2019 se le llamado un terremoto social.

La pregunta obvia es: ¿Pudo éste haberse pronosticado y evitado?

Hubo voces de alerta. En el 2011 el sociólogo Alberto Mayol dijo en una reunión con empresarios que “los desequilibrios generados por el modelo económico en Chile han generado una merma de legitimidad de la institucionalidad política y de la operación del modelo económico de tal magnitud, que se ha generado una fractura de gran tamaño. Solo resta esperar un conjunto de años -cinco calculó entonces- para que esa fractura diera lugar al derrumbe, cayendo en ese acto tanto el modelo como los fundamentos políticos que lo sostienen”. Además, sostuvo que este proceso suponía el aumento de la intensidad de la política y que ese aumento provenía de las demandas sociales y las problemáticas de fondo que el modelo había generado en su relación con la sociedad. Y que la forma en que había sobrevivido el modelo era por la existencia de un dique de contención que eran las instituciones, lo que en el marco de un país institucionalista había evitado que el malestar y la operación cotidiana del modelo y la política fueran inundadas. Sostuvo que la caída del dique, la inutilidad de las esclusas, generaron la inundación del sistema político. En este escenario fue que el agua de las demandas, del malestar, colapsó la sala de máquinas. Sin embargo, el efecto es potencialmente importante.

La crisis a nivel institucional es también una puerta para la ciudadanía. Y aparentemente decidieron pasar por ella”.

Manuel Antonio Garretón, otro destacado sociólogo, en 2011 planteaba la necesidad de cambiar el sistema político y el modelo económico.

Según él, la crisis supone un camino donde se va transformando el modelo hasta su modificación, llegando a cambiar la Constitución Política. Nueve años después, el próximo abril del 2020, será consultada la ciudadanía sobre esta materia.

Las alertas de Mayol fueron ferozmente criticadas tanto por la derecha como por la izquierda.  Piñera dijo: “Es el malestar del éxito”.

Sin embargo, durante años hubo expresiones de malestar ciudadano que fueron vistas como situaciones puntuales. Las pensiones, la educación, los temas ecológicos, la salud, las tarifas de las autopistas.

El malestar que recorre el país tiene su origen en el modelo económico impuesto por los “chicago boys” durante la dictadura de Pinochet.

Modelo que trajo indicadores de progreso pero que también provocó un cambio cultural que, como el choque de las placas tectónicas, hace estremecerse al país.

Antes de la dictadura se tenía conciencia de que éste era un país chico de gente educada, amable y hospitalaria. La escritora y periodista Elizabeth Subercaseaux escribe que en la clase alta “…la sobriedad no era una cuestión de más o menos plata sino de actitud, tenía que ver con las aspiraciones, con la forma de vivir, con el tipo de casas que se construían, con la manera de tratar a un subordinado, con la cordialidad, con el respeto por las ideas de los demás, hasta en el lenguaje. Existía la moderación aunque se tuviera plata. Lo ostentoso no estaba en la psicología del chileno de antes”. Mientras los presidentes Alessandri, Frei y Allende vivieron en sus modestas casas de toda la vida, Pinochet hizo construir un palacio en el barrio más caro de Santiago: “Casa de los presidentes”. Hoy es un club militar. La autora hace un contraste entre esa cultura que nos distinguió durante siglos con lo que tenemos ahora.  “La pompa y los lujos innecesarios no formaban parte de nuestra manera de ser y de vivir. En los años de la sencillez las casas de la gente rica eran buenas casas – los ricos siempre han vivido en buenas casas- pero más sobrias, lo necesario para vivir confortable, dentro de una cierta elegancia sin resplandores ni artificios que algunas familias- pocas- conservan hasta hoy”. Acusa: “Hoy abundan los ejemplos de groserías, malos modales, hombres que tratan mal a subordinados y levantan la voz cuando alguien no atiende pronto a sus deseos”.

Durante diecisiete años de dictadura un grupo social se apropió de las empresas del Estado e impuso un modelo político, económico, social y cultural que cambió a Chile y a los chilenos. Pero además dejó ataduras de todo tipo: desde la constitución hecha entre cuatro paredes hasta el sistema de pensiones privado. Nos quedamos con la búsqueda desenfrenada del lucro como leiv motiv.

En ese nuevo Chile democrático, la molestia se fue apoderando de las gentes por los más diversos motivos. Los bajos sueldos y las bajas pensiones. Las colusiones de los empresarios del papel, de las farmacias, de los pollos y otros. El desvío de dineros de los empresarios a los políticos (castigados solo con clases de ética). La mala atención en la salud pública, la pésima calidad de la educación pública. Los políticos que financian sus campañas con platas brujas.

El desastre que fue la implementación del sistema público de transporte llamado Transantiago. El milicogate (el millonario fraude de platas estatales al interior del Ejército); el pacogate (fraude al interior de Carabineros), la ley de pesca (con gran lobby de las grandes empresas), la ley reservada del cobre, que destina grandes sumas de la venta de cobre a las fuerzas armadas. Los ciudadanos se sienten estafados por las subidas de la cuenta de la luz y agua y por las escandalosas condiciones dadas a los concesionarios de las autopistas. También afecta el saqueo del litio (a cargo de empresa liderada por un yerno de Pinochet). En un país con tasas históricas de endeudamiento familiar, provocan urticaria las ganancias de los bancos. También indigna el saqueo del agua potable, que está en manos privadas y el que recientemente la derecha haya rechazado en el Senado el proyecto que consagraba el agua como bien de uso público).

  Otros males sociales que indignan son el femicidio (412 víctimas en los últimos 10 años) y el alto nivel de la delincuencia.

Chile mantiene una gran desigualdad, con una mayoría de trabajadores ganando el sueldo mínimo, mientras entre sus empresarios hay varios en el exclusivo grupo de los más ricos del mundo. Mientras tanto, la derecha se opone a la rebaja de la jornada de trabajo a ocho horas diarias (40 semanales) y a subirle los impuestos a los más ricos.

Una vez más, como sucedió antes durante el siglo XX , la gota que rebalsó el vaso fue el alza en la movilización pública. El terremoto social comenzó con el aumento del precio del Metro y los jóvenes llamando a evadir. Luego siguió una escalada de manifestaciones pacíficas con millones de personas en la calle y también ataques violentos contra el metro (quemaron 20 estaciones y 41 tuvieron diversos daños) y locales comerciales destruidos (supermercados, farmacias, bancos, etc).

El terremoto social fue enfrentado de la peor manera por el gobierno, insensible a las causas del estallido, el modelo económico y el rol subsidiario del estado. Los Carabineros, mal preparados para enfrentar a millones de personas en las calles, en la represión han ido violando sistemáticamente los derechos humanos, lo que ha sido denunciado por la ONU y otros organismos independientes.

No es de extrañar entonces que en la capital la gente haya bautizado la plaza pública donde se han desarrollado las manifestaciones en la capital como la “Plaza de la Dignidad”.

La salida política ha sido llamar a un plebiscito para consultar a la ciudadanía si quiere una nueva constitución. A la que la derecha llama a votar negativamente.

Mientras tanto, las protestas siguen y no faltan los motivos.  Las mujeres aportan con las críticas al sistema. Inspiradas en un colectivo llamado “Las Tesis” reúnen a miles cantando: “El violador eres tú”, haciendo así publica su protesta por la desigualdad de género y el maltrato que reciben. Una puesta en escena que se ha viralizado por todo el mundo, replicándose en decenas de países.

Lo último ha sido el intento por boicotear la prueba de selección universitaria, que ha logrado la suspensión del examen en diversas regiones, buscando poner en tela de juicio un sistema de selección que se estima clasista y elitista.

[Desde Santiago de Chile]

MENTRE SI SGRETOLA IL MONTE BIANCO

RIFLESSIONI SUL FENOMENO GRETA

di Gisella Evangelisti

Mentre un ghiacciaio sul Monte Blanco, il Planpinchieux, scende per più di un metro al giorno, fino a  formare una probabile fragorosa valanga di 240.000 metri cubi sulla valle di Courmayeur, si accendono le controversie sulla fragile figura di Greta Thurnberg, la ragazzina svedese che  è riuscita a mobilitare il 27 settembre, almeno 7 milioni di giovani in tutto il mondo nella difesa della natura, attirando su di sé ammirazione e odio.

In Italia abbiamo ascoltato con orrore una giornalista televisiva, Giovanna Maglie, affermare che  le sta cosí sulle scatole che se la trova per strada, non esiterà a investirla.   E uno dei suoi "haters" ha appeso un manichino, con le sue trecce e impermeabile giallo, su un ponte di Roma.

Le perle di Radio3

In occasione del settantesimo anniversario dell’approvazione della Dichiarazione dei Diritti dell’Uomo da parte dell’Assemblea delle Nazioni Unite, Rai Radioi3 ha mandato in onda, nell’ambito del Programma ‘Pantheon’, undici trasmissioni dedicate alla migliore conoscenza della storia e del contenuto di questa Dichiarazione. Si tratta di un’altra perla di Radio3 che non manca occasione per mettersi all’avanguardia della cultura e dell’informazione al servizio del progresso sociale. Proponiamo a chi ci segue di non perdersi l’ascolto di questa serie, utilizzando i podcast contenuti nel prezioso archivio di Radio3.

 

Diritti Umani 1948-2018
conduce Marino Sinibaldi
con Marcello Flores e Anna Maria Giordano
Pantheon è un programma di Federica Barozzi, Diego Marras e Lorenzo Pavolini

Esattamente settanta anni fa, il 10 dicembre 1948, a Parigi l’Assemblea Generale delle Nazioni Unite approvò la Dichiarazione Universale dei Diritti dell’Uomo: 30 articoli che concentrano il cammino dell’umanità attraverso secoli di sofferenze e di discussioni filosofiche, di persecuzioni e di lotte; ma che tentano anche di elaborare il lutto e il trauma di due guerre mondiali, degli stermini e dei totalitarismi. Fu un’impresa straordinaria, anche tenendo conto della Cortina di Ferro che frattanto calava in Europa e della Guerra Fredda che divideva il mondo in due blocchi. E fu un’impresa incompiuta, che ha indicato un obiettivo difficile e una sfida ancora aperta.

Ma il testo della Dichiarazione è uno dei più alti che l’umanità abbia mai generato. Riconosce i diritti civili e politici - di parola, di religione, di organizzazione -, ma anche quelli economico-sociali. Stabilisce che accanto alla libertà di espressione l’umanità ha diritto alla libertà dal bisogno e dalla paura. E soprattutto riconosce tutti questi diritti a ciascun essere umano, quale che sia la sua nazione e il suo governo. Il nuovo ciclo di Pantheon si propone anzitutto di far conoscere questo testo, la storia che ha alle spalle, il contesto che lo ha reso possibile ma soprattutto i valori che incarna e l’eredità che ci affida. Puntata dopo puntata, articolo dopo articolo, emergerà la trama di influenze culturali diverse che confluiscono della Dichiarazione. Con la collaborazione fondamentale dello storico Marcello Flores, che ai diritti umani ha dedicato studi importanti e sarà ospite in tutte le nove puntate, e di Annamaria Giordano, voce di Radio3 Mondo, che contribuirà ad attualizzare la Dichiarazione di 70 anni fa con uno sguardo ai conflitti del presente.

Marino Sinibaldi

Ascolta: Diritti Umani 1918-1948 >>

IL POTERE DELLA PAROLA NELL’ERA INFORMATICA

di Ivana Pinna e Paolo Basurto

La Parola. Il Verbo. La sua sacralità è antica. E’ l’evoluzione dell’umanità verso la socialità, la comunicazione, lo sviluppo delle relazioni individuali attraverso lo scambio di concetti e non solo di suoni.  Ma la parola è fatta di suoni, di emozioni evocate, invocate, pronunciate con forza, durezza o tenerezza. Anche quando è scritta, conserva la sua trascendenza, la sua energia penetrante e a volte esplosiva. Difficilmente la parola è neutrale. Mai è una semplice convenzione. E’ uno strumento geniale, un veicolo di intenzioni che informa, suggerisce, seduce, manipola, ferisce e consola, rivela e inganna.

E quando credevamo di sapere già tutto sulla parola ecco che nell’era di Google, scopriamo nuove valenze nel suo enorme potenziale: la capacità di persuadere, inconsapevolmente, subliminalmente, subdolamente. La capacità di convincere inconsapevolmente: a comprare…  Penso a tutto questo dopo una lunga chiacchierata con Ivana. Quando l’ho conosciuta e le ho chiesto che ci faceva a Barcellona, mi ha risposto con un sorriso leggermente ironico: compro parole… Ho immaginato farfalle, surreali semantiche per acchiappare suoni e significati nuovi, versi svolazzanti e bachi verbali appena schiusi. Una poetessa in cerca del futuro, a modo suo. Non sbagliavo del tutto. L’espressione primaria di Ivana è attraverso la sua arte. Dipinge e scolpisce e la sua voglia di condivisione creatrice meriterebbe un’attenzione esclusiva. Ma l’acquisto di parole nuove appartiene a un altro mondo. Il mondo dell’avanguardia informatica, dell’e.commerce, del marketing e della speculazione. Un mondo dal quale cerca di allontanarsi, dopo averne sentito la curiosità e il fascino e dopo averne scoperto il potenziale perverso.

Ivana si è laureata in scienze politiche. Ha studiato e frequentato dal di dentro le istituzioni europee. Ha creduto nelle possibilità di un modo nuovo di essere e di relazionarsi come nazioni e come popoli. Il suo incontro con internet ha alimentato l’illusione di disporre di uno strumento ultrapotente in grado di offrire possibilità prima inimmaginabili per sviluppare i rapporti umani e moltiplicare le occasioni di condivisione. La Rete, era questo. Poi, è cominciata l’epoca dei grandi investimenti speculativi. Ivana ha voluto coinvolgersi. Capire e operare al di dentro di una trasformazione che l’ha spinta ad apprendere e a dominare le varie tecniche di management che fiorivano e continuano a fiorire, nell’universo della Rete, tutte destinate a massimizzare il profitto commerciale e finanziario. La mia conversazione con Ivana è un tentativo di gettare uno sguardo indiscreto su questo universo, poco noto e così pieno di rischi per una sana convivenza in una società moderna.

IMMIGRAZIONE: ACCOGLIENZA O CONTENIMENTO? UN NUOVO APPROCCIO (VII)

UNA SFIDA: ESISTE UN DIRITTO ALLA MOBILITÀ INTERNAZIONALE?

di Massimo D'Angelo

  1. Dall’autonomia dell’emigrazione all’inevitabilità dell’immigrazione

L’incapacità delle politiche migratorie, ed in particolare delle misure di contenimento, di incidere significativamente sull’intensità e sulla dinamica dell’emigrazione internazionale può essere riconosciuta anche da chi le sostiene, nonostante gli sforzi per criminalizzare gli immigranti irregolari per giustificare quelle misure. Di fronte agli insuccessi, aumenteranno gli stanziamenti di bilancio per barriere più rigide, per più agenti ai confini, per muri più alti ed impenetrabili e per più arresti ed espulsioni, ma la realtà non cambierà.  L’incapacità delle politiche migratorie di controllare i flussi migratori è chiamata autonomia dell’emigrazione: i flussi migratori, le loro dimensioni quantitative, i loro tempi, le loro destinazioni, sono “autonomi” rispetto a quelle politiche, sono variabili esogene, indipendenti, un dato di fatto, ma sono determinati da tutt’altri fattori, già esaminati nella Parte VI. Sono questi fattori “strutturali” (demografici, economici, politici, sociali ed ambientali) che giustificano l’ipotesi dell’autonomia dell’emigrazione.  Chi è ostile all’immigrazione, specialmente quella irregolare, cercherà di adottare altri approcci, come l’esternalizzazione dei confini (vedi Parte V), portando gli interventi di contenimento in altri paesi, stabilendo accordi bilaterali, manipolando politiche estere, per estendere l’influenza delle misure restrittive al di là delle zone controllate dalla “sovranità nazionale” del paese d’immigrazione. Nascono zone “cuscinetto” nei paesi di transito, costruendo campi profughi, aiutando guardie costiere altrui. Si cercherà di espletare le pratiche di asilo in paesi terzi.  Ma l’efficacia di questi espedienti è dubbia. Se i flussi in entrata rallentano, esplodono situazioni di “parcheggio” nei paesi terzi, e le crisi umanitarie si moltiplicano. E gli emigranti continuano a lanciare i loro programmi. Vani saranno gli annunci di misure più severe, con muri ancora più alti, chiusura di porti, multe alle ONG che soccorrono naufraghi in mare, minacce di arresti a tappeto e deportazioni in massa, taglio dell’assistenza ai profughi, congelamento delle procedure per l’asilo, concedere l’accoglienza soltanto ai “meritevoli”, o disincentivi nei paesi d’origine.

IMMIGRAZIONE: ACCOGLIENZA O CONTENIMENTO? UN NUOVO APPROCCIO (VI)


LA NATURA DEL PROCESSO MIGRATORIO

di Massimo D'Angelo

 

  1. Dal contenimento dell’immigrazione ad una migliore conoscenza del fenomeno migratorio

Nonostante l’impiego diffuso di severe misure di contenimento dell’immigrazione, specialmente quella irregolare, gli immigranti continuano ad arrivare come un flusso quasi inarrestabile.  Le misure di respingimento dell’immigrazione a volte riescono a femare i flussi migratori o a ridurne l’entità, ma solo in modo transitorio. Dopo battute di arresto, gli arrivi riprendono, indipendentemente dalle politiche di contenimento. Nel lungo periodo quei flussi non sono legati all’efficacia di quelle politiche ma dall’intensità delle spinte migratorie, che dipendono da fattori di tutt’altra natura. Né le statistiche sugli sbarchi o sugli arrivi alle frontiere sono un buon indicatore del  fenomeno, visto che nascondono l’esplosione numerica di coloro che affollano i campi di profughi nei paesi di transito, ignorano il numero di sbarchi che eludono i blocchi navali (e la chiusura dei porti italiani decisa dal ministro Salvini),[1] sottovalutano il numero incontrollato di irregolari che arrivano per altre vie (anche solo con visti turistici), o ignorano i decessi occorsi nel Mediterraneo, nei passi montani o lungo le piste del deserto.

USCIRE DALL'ANGOLO

Dopo il Decreto Sicurezza

di Gisella Evangelisti

Risiedono fra noi in Italia circa 7 milioni di stranieri legali, meno del 10%  (media europea) della popolazione. Gli sbarchi quest'anno si sono fermati a  circa 22.000 persone, in confronto con le sei cifre di sbarchi degli anni precedenti, eppure si é creato il fantasma di un'”invasione” musulmana. Ci sono 144.000 persone nel sistema di accoglienza, 36.000 delle quali  nello Sprar che coinvolge 1200 comuni. Tra i richiedenti asilo, rifugiati e  che  escono dal sistema il 70% ottiene il permesso di residenza, il 50% trova lavoro. Questo finora. Ma che succederá dopo la mazzata ricevuta dal mondo dell'accoglienza col Decreto Sicurezza?

Ne hanno discusso a Trento  il 24 novembre, circa 300 tra operatori sociali e ricercatori, nel Workshop “ Territori accoglienti, Terzo Settore ed enti locali, dalle pratiche alle sfide future”, organizzato da Euricse-knowledge for a Social Economy, una fondazione  di ricerca europea su Cooperative e Imprese sociali. insieme a molti altri partners (1).

 ANTROPOLOGIA DEL FUTURO 

TECNOLOGIE IN EVOLUZIONE

di Ivana Pinna

creazione di Ivana Pinna“Molti dei problemi in sospeso che affrontiamo oggi - come il destino dell'ambiente, il pericolo della guerra nucleare, la fame nel mondo o la spesa sanitaria, per citarne solo alcuni - sono spesso affidati alla scienza e alla tecnologia. In tutti questi casi, la scienza e la tecnologia necessarie per risolvere questi problemi sono già a portata di mano. Ciò che non sappiamo sono le conseguenze sociali, economiche e comportamentali delle varie possibilità di azione. Né abbiamo una comprensione adeguata dei sistemi di valore che sono alla base delle decisioni che prendiamo.” [D. Allen Bromley, lettera del 6 novembre 1989] (1)

Bromley nel 1989 affronta questioni come "l'ambiente, il pericolo della guerra nucleare, la fame nel mondo o la spesa sanitaria", che rimangono attuali e senza soluzione. La breve citazione invita a porci una serie di domande, spostando l'attenzione su una visione futura, che dà spazio a nuovi immaginari e nuovi interrogativi. Le scienze sociali sono coinvolte pienamente nel processo di ricerca attraverso lo studio dei fenomeni sociali interessati dall'influenza delle nuove tecnologie. Allo stesso tempo, i vari strumenti tecnologici, che aiutano nella raccolta e nell'elaborazione dei dati, potrebbero essere utilizzati per comprendere i parametri sociali e agevolare i processi di regolazione omeostatica del sistema. Se 30 anni fa si affermava che la tecnologia e la scienza potessero risolvere tutti i problemi, perché non è stato utilizzato pienamente il suo potenziale? Il limite può dipendere dalla sfiducia nelle capacità umane - da parte degli scienziati - per un utilizzo consapevole e responsabile delle tecnologie. Come è già successo nel passato, molte scoperte scientifiche hanno infatti portato ad applicazioni completamente diverse rispetto allo scopo per cui furono create. Se pensiamo alla polvere da sparo, scoperta ed utilizzata in Cina per i fuochi d'artificio, ma utilizzata per scopi bellici in Europa, potremmo pensare che in diverse società e culture le stesse invenzioni portino ad un uso e scopo diverso. Negli scenari di fantascienza si racconta spesso di come le macchine possano sostituirsi completamente all'uomo e dominarlo.

FAKE NEWS E DEMOCRAZIA

Intervista a Antonio Ingles

P.B. - Nel secolo scorso si affermò l’idea che la Democrazia rappresentativa fosse la forma migliore di organizzazione sociale (o perlomeno che fosse la meno pericolosa e dannosa). Tuttavia le nuove sfide che si propongono alle Società attuali, stanno mostrando quanto poco rappresentative siano le nostre forme di democrazia. Inoltre esse sono evidentemente fragili e non riescono a combattere fenomeni di perversione come l’estendersi capillare della corruzione e l’infiltrazione di poteri estranei alle istituzioni, inclusi quelli delle organizzazioni criminali.

I nostri sistemi democratici sono stati tutti adottati per ridurre la conflittualità tra gruppi sociali con interessi contrastanti e diversi. Il gioco delle votazioni e il principio della maggioranza, stabiliscono le regole essenziali per le decisioni politiche. Tuttavia esse non garantiscono che tali decisioni siano le più corrette o vantaggiose per la Comunità, nell’insieme delle sue componenti sociali. Lo potrebbero essere solo se la maggioranza votasse sempre secondo il principio del bene comune e sulla base di informazioni sicure e veritiere.

Poiché questo non accade, il sistema scricchiola e, in mancanza di una alternativa sperimentata valida, tornano di moda vecchie formule di autoritarismo con la speranza che un potere di governo forte, sia in grado di risolvere ogni problema.

A. Ingles - Prima di entrare nel vivo della questione, vorrei proporre alcune considerazioni preliminari, che lo stesso tema dell’intervista mi sollecita. Credo bene di capire che in nessun momento si pone in dubbio l’idoneità della Democrazia rappresentativa (che si esercita votando a maggioranza). Ciò che invece si discute è il valore che le attribuiamo (cioè il potere che cediamo) e il grado di accettazione o di conflittualità che ne deriva (la capacità di sottomettersi al risultato ottenuto) per il periodo che duri la legislatura (tempo).

Innanzitutto, non possiamo ignorare che il potere che scaturisce da questa rappresentatività, si canalizza attraverso i gruppi politici legalmente costituiti che, naturalmente, sono formati da persone ideologicamente affini. La perversione del sistema si produce quando non è tutta la società quella che si manifesta votando, ma solo una parte di essa. Cioè, nel gioco del potere che si concreta con il risultato delle elezioni, una gran parte della società rimane esplicitamente al margine perché non riesce a riconoscersi nei principi programmatici dei partiti che costituiscono lo scenario parlamentare.

CONFESSO

Né di destra né di sinistra, ma OLTRE!

di Paolo Basurto

Dopo tutto sono arrivati al potere. Quando questa cosa, che oggi si chiama Movimento 5 Stelle, ha cominciato ad essere, io ero lì. I Grillini….. Giovani, in stragrande maggioranza. Quasi tutti di sinistra. Tutti, arrabbiati e delusi. Una gran voglia di vendicarsi delle frustrazioni vergognose che avevano dovuto sperimentare nel tentativo di inserirsi nella vita adulta in modo a dir poco dignitoso. La loro bestia nera: la casta; il sistema che questa casta aveva alimentato permettendo che si infiltrasse dovunque nella società. Grillo, lo amavano. Lo amavano come si ama un cantautore, un comico, un attore, qualcuno che si era conquistato lo scenario deridendo e irridendo soprattutto i potenti della casta. Uno che strillava ed era volgare ma che le cantava a tutti e mandava affanculo senza troppi peli sulla lingua. Beato lui.  Come non essere un suo fan ? Come non frequentare almeno un Meet up degli Amici di Beppe Grillo?

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